U de Santiago, perro

Todo lo que tiene que ver con la usach, si quiere aportar únase, pregunte con confianza.
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Que tipo de mural le gustaría ver en la U, ahora que hay que pintar de nuevo?

…fuck yeah U de Santiago

Llegaron las 00:00 del 8 de marzo y el LOA se cae, por eso te quiero tanto USACH <3

pascualus:

Me encanta este perro.

 

(vía soy de la usach) Por Franco Guzmàn 

Lo del Miércoles nos hizo ver, con rabia y sin previo aviso, que tocamos fondo. La enorme distancia entre los estudiantes y la “burbuja” política de la Usach se hizo evidente. Ese día se demostró que no existe un movimiento usachino, sino sólo un grupo de “iluminados” que toman las decisiones por todos, donde cada cual defiende lo suyo y es capaz de llegar a los golpes para imponerse, sin importar el objetivo de fondo.

Ya no hablamos de Federaciones o CCEE manejados por tal o cual pseudo organización politiquera, hablamos de un grupo de personas que influyen directamente en las votaciones, decisiones y muñequeos que constituyen la postura de la Usach frente al Confech y frente a los propios usachinos. Este grupito selecto, con mayorías y minorías, se tienen un odio de tal magnitud que son capaces de golpear al otro diciendo representar a la mayoría universitaria.

USACH: LA UNIVERSIDAD QUE SE DECLARA EN PARO INDEFINIDO Y VUELVE A CLASES

En el Ampliado Resolutivo anterior se decidió seguir en Paro Indefinido, ante esta decisión los “dirigentes” no hicieron nada por hacer cumplir el dictamen, los CCEE demostraron que pesan menos que Ballesteros pegando combos y muchos se cagaron enteros cuando su Director les decía en su cara que el cierre de semestre iba con o sin los estudiantes. Entre estos, existían quiénes sólo deseaban volver a clase y con el apoyo de su Asamblea hicieron vista gorda a la “democracia” universitaria, esa que tanto predicaban cuando Ingeco volvía a clase o Jotabeche se tomaba el zonal. Por otra parte, la Feusach no demostró voluntad política para resolver la situación, muy por el contrario, mostraba una especial urgencia por volver a votar sobre la finalización del semestre. Esto último se hizo evidente al convocar a un Ampliado Informativo (con la participación de ciertos CCEE), donde encontró el piso político para convocar a un Ampliado Resolutivo y así repetir la votación sobre la vuelta a las aulas.

De esta forma el Ampliado Resolutivo del Miércoles se constituyó como un saludo a la bandera, varias carreras modificaron su votación y optaron por volver a clase. Como se dieron las cosas ya todos lo sabemos, pero lo más divertido fue que se acordó seguir movilizados, en Paro Indefinido y finalizar el semestre, lo cual hasta el día de hoy no encuentra explicación lógica, ya que no hay claridad sobre las acciones a seguir.

En conclusión, los CCEE y la Federación no fueron capaces de fiscalizar el cumplimiento de las decisiones estudiantiles y gracias a esa conveniente irresponsabilidad se creó el escenario propicio para que desde ahora en adelante votar en el Ampliado fuera nada más que un saludo a la bandera.


"VIOLENISTAS REBELDES" V/S "JOTOSOS AMARILLOS"

Cuando a usted le comenten que la Usach es una selva, no se refieren a los pastos que Rectoría manda a inundar en la Radio para que los estudiantes no se sienten a tomar chela, muy por el contrario, el calificativo apunta a que políticamente tenemos una variedad de especies considerable, donde cada cual muestra su gracia para que los demás se unan a la manada.

Por un lado están los “rebeldes”, esos que se engrupen con el proletariado y la lucha de clases, pero que en la práctica lo único que proponen es la salida más radical posible para no salir de su condición de “niño choro”, se les ve constantemente descalificando a los partidos y a cualquier otra corriente política que no piense como ellos. Hablan de Toma y de “amarillos vendidos”, pero en su discurso nunca se escucha un proyecto educativo, o un plan de desarrollo nacional, ni mucho menos la industrialización del país y la protección de los recursos naturales como pilar del desarrollo sustentable. Les hablai del rol de las empresas en la producción y te tachan de burgués, les hablai de mercado y te mandan a la Adolfo Ibáñez. En conclusión, privilegian las formas de manifestarse por sobre el fondo, no logran entender que lo realmente “rebelde” y “revolucionario” está en contenido por el cual se pelea, el proyecto que se propone, el cambio que logra ser la bandera de lucha de las mayorías. Los cambios sociales no se imponen, se ganan en el debate y en la acción colectiva.

Por otro lado, y en una muy ventajosa posición política, están los “jotosos amarillos”. Se autodenominan “comunistas”, pero defienden la social democracia y ahora los créditos universitarios (mal llamados “beneficios”, léase “miénteme en tu situación socio-económica, te presto plata y me la devuelves con interés”). La Jota siempre ha estado presente en la universidad y su principal objetivo ha sido llegar a la Feusach, lo cual han logrado muchas veces ocupando ciertos cargos de la Mesa Ejecutiva junto a la Concertación. Esta vez por fin lograron que el Presidente de la Federación fuera uno de los suyos, siendo elegidos por el TRICEL (2010), ya que fue este organismo el que permitió que no se realizaran elecciones, haciendo que los usachinos sólo votaran si se aprobaba el proyecto de la lista de la Jota (o Avanza Usach, como quieran llamarlo), o si era el Ampliado quien debía zanjar el proyecto que, por supuesto, debía ejecutar Ballesteros y compañía. Es decir, gane lo que gane, ya teníamos Federación antes de votar.

Más allá de todos los muñequeos, especialmente los de la Jota, que darían para escribir un libro (y si le sumamos los chanchuyos de la Concertación en la Usach, q.e.p.d., tendríamos que dividirlo en tomos y sería más extenso que el “Adiós al séptimo de línea”), el problema es su condición de partido político que funciona a imagen y semejanza de lo que dicen los “iluminados” de su cúpula. La Jota en la Usach se remite sólo a recibir las órdenes del partido (enviadas a través de los documentos que se filtraron), sin realizar siquiera un análisis crítico y acomodar ciertos lineamientos a la realidad de la Usach. Así lo demostraron apurando el cierre de semestre, el cual, sea buena o mala decisión, la hicieron en base a la obediencia al PC y no respetando los tiempos y discusiones de la organización usachina. En resumen, los amigos “jotosos” dicen defender las causas del pueblo, hacen política de ellas y al momento en que la cúpula manda la orden son más obedientes que cualquier viejo milico facho.

VUELTA A CLASE AL “ESTILO LIBRE”, ¡ SÁLVESE QUIEN PUEDA !

El apuro de la Jota en cerrar el semestre por la presión del PC se evidenció en el Ampliado Cerrado realizado el mismo Miércoles, ya que a los iluminados amigos de rojo ni siquiera se les pasó por la cabeza realizar el Ampliado el Jueves o Viernes, con el objetivo de calmar los ánimos, votar lo que todos ya sabíamos y pensar una vuelta a clase más ordenada y que dé a los estudiantes condiciones más favorables para defenderse frente a potenciales abusos de los académicos de la Usach (que existen, como todos sabemos).  Muy por el contrario, las condiciones de la vuelta a clase dependerán de cada carrera en particular, es decir, con Directores amenazando y muchos CCEE cuya especialidad es hacer carretes y sobarle la espalda a los académicos y Decanos, o sea ¡sálvese quien pueda!. Ni siquiera una semana de marcha blanca quiso negociar la Feusach, seguramente con el cuco de que se acerca el 7 de Octubre, siendo que muchos Rectores están pidiendo más plazo, menos Zolezzi por cierto.

A MODO DE CONCLUSIÓN

Los que llevamos años viendo la misma mierda de siempre, siendo incluso partícipes y testigos de primera fila, debemos entender que tocamos fondo. Ya no es sostenible este tipo de organización universitaria donde unos pendejos con aire politiquero se creen dueños de la opinión de toda una universidad. Da pena que esta clase de gente, que es capaz de agarrarse a combos por una miserable cuota de poder, deje a la Usach ante todo el país como una tropa de pendejos que sólo juegan a perder clase. Da pena por aquellos que se sacaron la chucha casi 5 meses , que fueron a cada marcha y se levantaron temprano para pintar lienzos y participar en actividades, mientras otros se iban de vacaciones y volvían después del 18 pidiendo clase. Da pena por aquellos que se esforzaron en el Congreso Usach 2009 por darle un nuevo giro al concepto de movimiento universitario, de forma que no ocurrieran los maquineos y juegos sucios de hoy. Da pena por todos aquellos que sí creen en la Educación Gratuita y que ven cómo la burbuja política usachina se encarga hacer un circo de todo ello.

Los culpables no son ni la Jota, ni los rebeldes, ni Zolezzi… la culpa es de nosotros, la culpa es de las bases universitarias quienes permiten que este tipo de cosas ocurra. La culpa es de todos nosotros por permitir que este tipo de gente ocupe la Feusach, por permitir que CCEE cuyo objetivo es sólo hacer buenos carretes sean partícipes, representantes y protagonistas de una discusión política tan importante como construir un nuevo Chile. Es culpa nuestra que existan “dirigentes” que parecen defensores de los intereses de los académicos y respetan la extremadamente charcha “democracia” universitaria que tenemos cuando les conviene.

La solución es crear organización, pero en las actuales condiciones es imposible. Hoy todos se sienten con la autoridad moral para tirarle mierda al sistema educativo, a Zolezzi, a Piñera, a Ballesteros…pero nadie está dispuesto a sacrificar su tiempo y fuerza en crear organización, en crear espacios de discusión, en fomentar el análisis crítico y construir un proyecto al servicio de la sociedad…que otros lo hagan, como siempre…

Para que la Usach esté a la altura del debate nacional primero debemos ordenar la cagaita que tenemos y reestructurar el movimiento universitario, para eso no sólo se necesita a quienes están estudiando, sino a quienes están saliendo e incluso a los jóvenes profesionales de nuestra universidad. El deber de un usachino es luchar por el bienestar social en base al conocimiento, aportando a un proyecto de desarrollo nacional desde cada área profesional. 

Respetemos nuestras raíces de lucha, consecuencia  y conciencia crítica para construir una nueva sociedad…

Quien esté de acuerdo, súmese….

joegrunge:

 

PARA LEER EL 19 DE SEPTIEMBRE, DIA DE LAS FF.AA. DE CHILE (PCS)

 

“¡A ese hijo de puta me lo traen para acá!” (*)

 

“¡A ese hijo de puta me lo traen para acá!”. Gritó el oficial apuntando con su dedo a Víctor Jara, quien junto a unos 600 profesores y estudiantes de la UTE ingresábamos prisioneros con las manos en la nuca y a punta de bayonetas y culatazos al Estadio Chile, la tarde del miércoles 12 de septiembre de

 

1973. Era el día siguiente del golpe fascista. El día antes, el 11, Víctor debía cantar en el acto que se realizaría en la UTE, donde nuestro rector Enrique Kirberg recibiría al presidente Allende, quien anunciaría el llamado a plebiscito al pueblo de Chile. Sin embargo, la voz de Allende fue apagada en La Moneda en llamas y la guitarra de Víctor quedaría allí, destrozada por la bota militar en el bombardeo de la UTE, como testimonio más de la barbarie fascista.

 

“¡A ese hijo de puta me lo traen para acá!”. Repitió iracundo el oficial. Casco hasta los ojos, rostro pintado, metralleta al hombro, granada al pecho, pistola y corvo al cinto, balanceando su cuerpo tensado y prepotente sobre sus botas negras.

 

“¡A ese huevón! ¡A ése!”. El soldado lo empuja sacándolo de la fila. “¡No me lo traten como señorita, carajo!”. Ante la orden, el soldado levanta su fusil y le da un feroz culatazo en la espalda de Víctor. Víctor cae de bruces, casi a los pies del oficial.

 

“¡Che, tu madre! Vos sos el Víctor Jara huevón. El cantor marxista ¡El cantor de pura mierda!”. Y, entonces, su bota se descarga furibunda una, dos, tres, 10 veces en el cuerpo, en el rostro de Víctor, quien trata de protegerse la cara con sus manos (ese rostro que cada vez que lo levanta esboza esa sonrisa, que nunca lo abandonó hasta su muerte). Esa misma sonrisa grande con que cantó desde siempre al amor y a la revolución.

 

“Yo te enseñaré hijo de puta a cantar canciones chilenas, ¡no comunistas!”.

 

El golpe de una bota sobre un cuerpo indefenso no se olvida jamás. El oficial sigue implacable su castigo, enceguecido de odio, lo increpa y patea. La bota maldita se incrusta en la carne del cantor. Nosotros, apuntados por los fusiles contemplamos con horror la tortura de nuestro querido trovador y pese a la orden de avanzar nos quedamos transidos frente al horror. Víctor yace en el suelo. Y no se queja. Ni pide clemencia. Sólo mira con su rostro campesino al torturador fascista. Este se desespera. Y de improviso desenfunda su pistola y pensamos con pavor que la descerrajará sobre Víctor. Pero, ahora le golpea con el cañón del arma, una y otra vez. Grita e increpa. Es histeria fascista. Y, entonces, la sangre de Víctor comienza a empaparle su pelo, a cubrirle su frente, sus ojos. Y la expresión de su rostro ensangrentado se nos quedaría grabada para siempre en nuestras retinas.

 

El oficial se cansa y de pronto detiene sus golpes. Mira a su alrededor y advierte los cientos de ojos testigos que en una larga hilera lo observan con espanto y con ira. Entonces, se descompone y vocifera.

 

“¿Qué pasa huevones? ¡Que avancen estas mierdas¡ Y a este cabrón’ se dirige a un soldado, “me lo pones en ese pasillo y al menor movimiento, lo matas! ¿Entendiste? ¡Carajo!

 

El Estadio Chile se iba llenando rápidamente con prisioneros políticos. Primero, 2 mil, luego seríamos más de 5 mil. Trabajadores heridos, ensangrentados, descalzos, con su ropa hecha jirones, bestialmente golpeados y humillados. El golpe fascista tuvo allí, como en todas partes, una bestialidad jamás vista. Las voces de los oficiales azuzando a los soldados a golpear, a patear, a humillar esta “escoria humana”, a la “cloaca marxista”, como lo espetan.

 

Hasta hoy día la gente nos pregunta si los miles de prisioneros del estadio presenciaron estas torturas de Víctor y la respuesta es que sólo unos pocos, sus compañeros de la UTE y los más cercanos, ya que el destino y la vida de cada uno estaba en juego y, además, el Estadio Chile era un multiescenario del horror, de la bestialidad más despiadada.

 

Allí arriba un oficial le cortaba la oreja con su corvo a un estudiante peruano, acusándolo por su piel morena de ser cubano. Allá, un niño de unos 12 años, de repente se levanta de su asiento y llamando a su padre corre enloquecido entre los prisioneros y un soldado le descarga su ametralladora. De pronto un soldado tropieza en las graderías con el pie de un obrero viejo y El príncipe, que así se hacía llamar uno de los oficiales a cargo, desde lo alto de los reflectores que nos enceguecían, le ordena que le golpee y el soldado toma el fusil por su cañón y quiebra su culata en la cabeza del trabajador, que se desangra hasta morir. Un grito de espanto nos sobrecoge. Desde lo alto de la gradería, un trabajador enloquecido se lanza al vacío al grito de ¡Viva Allende! y su cuerpo estalla en sangre en la cancha del estadio. Enceguecidos por los reflectores y bajo los cañones de las ametralladoras, llamadas “las sierras de Hitler”, siguen llegando nuevos prisioneros.

 

Víctor, herido, ensangrentado, permanece bajo custodia en uno de los pasillos del Estadio Chile. Sentado en el suelo de cemento, con prohibición de moverse. Desde ese lugar, contempla el horror del fascismo. Allí, en ese mismo estadio que lo aclamó en una noche del año 69 cuando gana el Primer Festival de la Nueva Canción Chilena, con su Plegaria de un labrador:

 

Levántate

Y mírate las manos

Para crecer, estréchala a tu hermano

Junto iremos unidos en la sangre

Hoy es el tiempo que puede ser mañana.

Juntos iremos unidos en la sangre

Ahora y en la hora

de nuestra muerte, amen.

 

Allí es obligado a permanecer la noche del miércoles 12 y parte del jueves 13, sin ingerir alimento alguno, ni siquiera agua. Víctor tiene varias costillas rotas, uno de sus ojos casi reventado, su cabeza y rostro ensangrentados y hematomas en todo su cuerpo. Y estando allí, es exhibido como trofeo por el oficial superior y por El príncipe ante las delegaciones de oficiales de las otras ramas castrenses y cada uno de ellos hace escarnio del cantor.

 

La tarde del jueves se produce un revuelo en el estadio. Llegan buses de la población La Legua. Se habla de enfrentamiento. Y bajan de los buses muchos presos, heridos y también muchos muertos. A raíz de este revuelo, se olvidan un poco de Víctor. Los soldados fueron requeridos a la entrada del estadio.

 

Entonces, aprovechamos para arrastrar a Víctor hasta las graderías. Le damos agua. Le limpiamos el rostro. Eludiendo la vigilancia de los reflectores y las “punto 50”, nos damos a la tarea de cambiar un poco el aspecto de Víctor. Queremos disfrazar su estampa conocida. Que pase a ser uno más entre los miles. Un viejo carpintero de la UTE le regala su chaquetón azul para cubrir su camisa campesina. Con un cortauñas le cortamos un poco su pelo ensortijado. Y cuando nos ordenan confeccionar listas de los presos para el traslado al Estadio Nacional, también disfrazamos su nombre y le inscribimos con su nombre completo: Víctor Lidio Jara Martínez. Pensábamos, con angustia, que si llegábamos con Víctor al Nacional, y escapábamos de la bestialidad fascista del “Chile”, podríamos, tal vez, salvar su vida.

 

Un estudiante nuestro ubica a un soldado conocido, le pide algo de alimento para Víctor. El soldado se excusa, dice que no tiene, pero más tarde aparece con un huevo crudo, lo único que pudo conseguir y Víctor toma el huevo y lo perfora con un fósforo en los dos extremos y comienza a chuparlo y nos dice, recuperando un tanto su risa y su alegría, “en mi tierra de Lonquén así aprendí a comer los huevos” Y duerme con nosotros la noche del jueves, entre el calor de sus compañeros de infortunio y, entonces, le preguntamos que haría él, un cantor popular, un artista comprometido, un militante revolucionario, ahora en dictadura y su rostro se ensombrece previendo, quizás, la muerte. Hace recuerdos de su compañera, Joan, de Amanda y Manuela, sus hijas y del presidente Allende, muerto en La Moneda, de su amado pueblo, de su partido, de nuestro rector y de sus compañeros artistas. Su humanidad se desborda aquella fría noche de septiembre.

 

El viernes 14 estamos listos para partir al Nacional. Los fascistas parecen haberse olvidado de Víctor. Nos hacen formar para subir a unos buses, manos en alto y saltando. Y las bayonetas clavándonos. En el último minuto, una balacera nos vuelve a las graderías.

 

Fatídico 15-IX-73

 

Y llegamos al fatídico sábado 15 de septiembre de 1973. Cerca del mediodía tenemos noticias que saldrán en libertad algunos compañeros de la UTE. Frenéticos empezamos a escribirles a nuestras esposas, a nuestras madres, diciéndoles solamente que estábamos vivos. Víctor sentado entre nosotros me pide lápiz y papel. Yo le alcanzo esta libreta, cuyas tapas aún conservo. Y Víctor comienza a escribir, pensamos en una carta a Joan su compañera. Y escribe, escribe, con el apremio del presentimiento. De improviso, dos soldados lo toman y lo arrastran violentamente hasta un sector alto del estadio, donde se ubica un palco, gradería norte. El oficial llamado El príncipe tenía visitas, oficiales de la Marina. Y desde lejos vemos como uno de ellos comienza a insultar a Víctor, le grita histérico y le da golpes de puño. La tranquilidad que emana de los ojos de Víctor descompone a sus cancerberos. Los soldados reciben orden de golpearlo y comienzan con furia a descargar las culatas de sus fusiles en el cuerpo de Víctor. Dos veces alcanza a levantarse Víctor, herido, ensangrentado. Luego no vuelve a levantarse. Es la última vez que vemos con vida a nuestro querido trovador. Sus ojos se posan por última vez, sobre sus hermanos, su pueblo mancillado.

 

Aquella noche nos trasladan al Estadio Nacional y al salir al foyer del Estadio Chile vemos un espectáculo dantesco. Treinta o cuarenta cuerpos sin vida están botados allí y entre ellos, junto a Litre Quiroga, director de Prisiones del Gobierno Popular, también asesinado, el cuerpo inerte y el pecho perforado a balazos de nuestro querido Víctor Jara. 42 balas. La brutalidad fascista había concluido su criminal faena. Era la noche del sábado 15 de septiembre. Al día siguiente su cadáver ensangrentado, junto a otros, sería arrojado cerca del Cementerio Metropolitano.

 

Esa noche, entre golpes y culatazos ingresamos prisioneros al Estadio Nacional. Y nuestras lágrimas de hombres quedaron en reguero, recordando tu canto y tu voz, amado Víctor, Víctor del pueblo:

 

Yo no canto por cantar

Ni por tener buena voz

Canto porque la guitarra

Tiene sentido y razón.

Que no es guitarra de ricos

Ni cosa que se parezca

Mi canto es de los andamios

Para alcanzar las estrellas

 

Esa misma noche, ya en el Nacional, lleno de prisioneros, al buscar una hoja para escribir, me encontré en mi libreta, no con una carta, sino con los últimos versos de Víctor, que escribió unas horas antes de morir y que el mismo tituló Estadio Chile, conteniendo todo el horror y el espanto de aquellas horas. Inmediatamente acordamos guardar este poema. Un zapatero abrió la suela de mi zapato y allí escondimos las dos hojas del poema. Antes, yo hice dos copias de él, y junto al exsenador Ernesto Araneda, también preso, se las entregamos a un estudiante y a un médico que saldrían en libertad.

 

Sin embargo, el joven es revisado por los militares en la puerta de salida y le descubren los versos de Víctor. Lo regresan y bajo tortura obtienen el origen del poema. Llegan a mí y me llevan al Velódromo, transformado en recinto de torturas e interrogatorios.

 

Me entregan a la FACh y tan pronto me arrojan de un culatazo a la pieza de tortura, el oficial me ordena sacarme el zapato donde oculto los versos. “¡Ese zapato, cabrón!”. Grita furibundo. Su brutalidad se me viene encima. Golpea el zapato hasta hacer salir las hojas escritas Mi suerte estaba echada. Y comienzan las torturas, patadas, culatazos y la corriente horadando las entrañas, torturas destinadas a saber si existían más copias del poema. Y ¿por qué a los fascistas les interesaba el poema? Porque a cinco días del golpe fascista en Chile, el mundo entero, estremecido, alzaba su voz levan-tando las figuras y los nombres señeros de Salvador Allende y Víctor Jara y, en consecuencia, sus versos de denuncia, escritos antes del asesinato, había que sepultarlos.

 

Pero quedaba otra copia con los versos de Víctor, que esa noche debía salir del estadio.

 

Entonces, se trataba de aguantar el dolor de la tortura. De la sangre. Yo sabía que cada minuto que soportara las flagelaciones en mi cuerpo, era el tiempo necesario para que el poema de Víctor atravesara las barreras del fascismo. Y, con orgullo debo decir que los torturadores no lograron lo que querían. Y una de las copias atravesó las alambradas y voló a la libertad y aquí están algunos versos de Víctor, de su último poema, Estadio Chile:

 

Somos cinco mil

En esta pequeña parte de la ciudad.

Somos cinco mil

¿Cuántos seremos en total

en las ciudades y en todo el país?

¡Cuanta humanidad,

hambre, frío, pánico, dolor,

presión moral, terror y locura!

Somos diez mil manos menos que no producen

¿Cuántos somos en toda la Patria?

La sangre del compañero Presidente

golpea más fuerte que bombas y metrallas

Así golpeará nuestro puño nuevamente.

 

Estos versos recorrieron todo el planeta. Y las canciones de Víctor, de amor y rebeldía, de denuncia y compromiso, siguen conquistando a los jóvenes de todos los rincones de la Tierra.

 

El oficial fascista que ordenó acribillarlo debió quedar contento con su crimen, pensando que había silenciado la voz del cantor, sin saber que hay poetas y cantores como Víctor Jara que no mueren, que mueren para vivir, y que su voz y su canto seguirán vivos para siempre en el corazón de los pueblos.

 

____________

 

* por Boris Navia Pérez, Abogado, casado, tres hijos. Preside el Club de Amigos de Radio Nuevo Mundo y ejerce su profesión, asesora a la Confederación Campesina Ranquil, a exonerados políticos y otros gremios.

 

(via kakoalvarez)

valalicious:

Comunicado de seguridad usachina

El mail que enviaron al correo usach, es falso es una maniobra para que se radicalice el movimiento y se vaya a toma, el viernes fui a finanzas y me comentaron que algunas becas están en fase estacionaria hasta que se normalice el término del primer…

leyeron la carta de Zolezzi?, otra amenaza más...
fuckyeahusach fuckyeahusach Said:

Si, lamentablemente nuestro rector esta para donde calienta el sol u.u Se la esta jugando por completo para bajar el paro. Esperemos que la respuesta de los estudiantes sea continuar movilizados y que no entren en panico